Tuesday, September 22, 2015




Día Mundial del alzhéimer: 

El reto de la detección precoz del alzhéimer

Los expertos esperan que los tratamientos actuales, poco eficaces cuando la enfermedad se ha desarrollado, aumenten su efecto si se proporcionan antes.
FUENTE | El País Digital
21/09/2015

Con 1,2 millones de afectados en España (y más de 35 millones en el mundo), el alzhéimer es la primera dolencia neurodegenerativa del planeta, por delante del párkinson o las demencias. En total, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que hay más de 35 millones de enfermos. Pero este tremendo impacto no ha conseguido, todavía, que haya ni tratamientos realmente eficaces, ni diagnósticos precoces ni, mucho menos, vacunas. Y esta carencia tiene un elemento clave: de momento, no hay forma de saber quién está en riesgo de desarrollar la enfermedad, como explicó hace una semana en Madrid Miguel Medina, director adjunto del Centro de Investigación Biomédica en Red para las Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED). Y este aspecto sería muy importante porque los expertos esperan en que parte del fracaso de los tratamientos y otras aproximaciones se deba a que se usan demasiado tarde, con la enfermedad ya desarrollada.

Medina compareció para presentar el III Congreso Internacional de Investigación e Innovación en Enfermedades Neurodegenerativas que se va a celebrar en Málaga desde hoy, Día Mundial del alzhéimer, al 23. Y, en él, la detección precoz va a ser uno de los aspectos clave. Por primera vez ya hay unos análisis experimentales que pueden determinar la presencia de la enfermedad. Son los que miden una cantidad anormal de proteínas tau y beta-amiloide, que son las que se acumulan en el cerebro y se supone que causan el daño cerebral. Pero no son sencillos ni baratos, admitió Medina. La muestra hay que obtenerla del líquido cefalorraquídeo, y para ello hace falta una punción lumbar.

El otro método en el que se trabaja es en el de la imagen cerebral. Su desarrollo está más retrasado, y la idea es detectar mediante resonancia o PET las variaciones en el cerebro que se relacionan con la enfermedad. Por ejemplo, dijo Medina, una disminución del volumen de algún área. Es en la línea en la que está trabajando el Proyecto Vallecas, que empezó en 2011 y va a estudiar el cerebro de 1.200 voluntarios para buscar alguna relación entre su morfología y la aparición de casos de demencia o deterioro cognitivo.

El objetivo de estos trabajos es adelantarse a la aparición de la enfermedad lo más posible. Lo ideal sería poder predecir el riesgo antes de que surja, pero, de momento, eso solo se puede hacer en los casos de alzhéimer hereditario, que representan el 1% del total. De hecho, ya hay un estudio en Yarumal (Colombia), donde una familia de más de 5.000 miembros presenta la mutación, y se está probando a tratarles antes de que lleguen los primeros síntomas, a ver si así se retrasa o frena.

Pero, quitando estos casos, no hay forma de predecir si una persona va a desarrollar alzhéimer o no. Hay condicionantes genéticos y ambientales, y factores que lo empeoran (hipertensión, diabetes, obesidad), pero no son en absoluto suficientes para explicar el proceso ni cómo detenerlo o evitarlo. Y si en tratamientos y prevención hay mucho por hacer, en vacunas está todo pendiente hasta ahora, todos los prototipos han fallado, y ni siquiera está clara la causa. La mayoría intenta reducir las placas de proteína amiloide en el cerebro, pero ninguna ha conseguido reducir el deterioro cognitivo. "Unos opinan que se ha dado demasiado tarde, pero hay otros cuya hipótesis de fondo es que centrarse en lo que se llama la cascada de amiloide [el proceso de creación y acumulación de estas proteínas] como causa del alzhéimer no es correcta", opina Medina. De hecho, en algún caso, aunque la vacuna haya fracasado sí se observó una reducción de estos conglomerados sin que desaparecieran los síntomas.

El congreso no es solo de alzhéimer, pero cada vez más se está viendo que hay relación entre las distintas demencias. Por ejemplo, el alzhéimer se debe a la acumulación de dos proteínas, la amiloide y la tau; el párkinson, a las alfa-sinucleínas, y la corea de Huntington, se relaciona con la huntingtina (y se va a presentar en el congreso que también hay proteína tau implicada). De ahí la charla que David Rubinztein va a presentar en Málaga acerca del papel de la autofagia (el proceso de auto digestión de las proteínas sobrantes) como una diana a activar para combatir estas enfermedades. Las cuales, por cierto, comparten otros aspectos, como los procesos inflamatorios, que lleva cada vez más a pensar en que si bien clínicamente son muy diferentes, tienen una amplia base común.

Autor:   Emilio de Benito




Día Mundial del alzhéimer: 

La imagen molecular facilita el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer

Un equipo de especialistas españoles ha publicado recientemente en la revista oficial de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular una guía sobre los biomarcadores PET como la mejor técnica de imagen para la detección precoz de la enfermedad de Alzheimer.
21/09/2015

El documento está dirigido a profesionales médicos y su publicación este mismo mes viene a coincidir con el Día Mundial del alzhéimer, 21 de septiembre, una enfermedad que en España afecta a unas 700.000 personas. La actual disponibilidad de biomarcadores de imagen PET (Tomografía por Emisión de Positrones) permite obtener un diagnóstico precoz y fiable de la enfermedad de Alzheimer. Dicha tecnología de imagen consiste en inyectar al paciente un radiofármaco específico (biomarcador) que posibilita a los especialistas la visualización a través del tomógrafo de imágenes de determinadas alteraciones moleculares, en este caso, en el cerebro del paciente. De este modo, los facultativos pueden observar la disfunción neuronal (PET-FDG) y el depósito de proteína beta amiloide (PET-amiloide), aspectos característicos de la enfermedad de Alzheimer. En definitiva, la tecnología PET ofrece a los clínicos especializados en deterioro cognitivo "la oportunidad de aplicar los nuevos criterios de detección temprana en su práctica clínica".

Los investigadores de la Clínica Universidad de Navarra, del Hospital Universitario Ramón y Cajal, del Hospital de la Santa Creu y San Pau de Barcelona, del Hospital San Pedro y Centro de Investigación Biomédica de La Rioja, del Centro de Investigación y Terapias Avanzadas de San Sebastián, del Hospital Clinic i Universitari y de la Fundación Pasqual Maragall, han tratado de sido establecer una serie de criterios consensuados por la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular y por la Sociedad Española de Neurología, "a modo de guía para la utilización adecuada de los biomarcadores de imagen PET".

DIAGNÓSTICO A TIEMPO

La Asociación Internacional de Enfermedad de Alzheimer considera una prioridad el derecho de los pacientes a recibir un diagnóstico a tiempo. Hasta la fecha, el diagnóstico de esta enfermedad y de otras neurodegenerativas no plantea dificultades a los especialistas cuando el síndrome con sus síntomas ya está establecido.

Se establecen así nuevos criterios diagnósticos para la enfermedad de Alzheimer que se fijan en el estado de los procesos fisiopatológicos antes del desarrollo de la demencia, fase prodrómica de la enfermedad. En este contexto se ha reconocido la importancia de los biomarcadores en el proceso de diagnóstico temprano.

En esta línea, se contemplan dos tipos de biomarcadores: los de origen estructural Tomografía Computarizada (TAC) o resonancia magnética (RM), que según advierten los autores "puede considerarse la primera técnica que se debe realizar a los pacientes con deterioro cognitivo, ya que permite descartar causas secundarias (vascular, tumoral, etc...)".

Pero la sensibilidad para diagnosticar las fases iniciales de la enfermedad de Alzheimer se consigue, especialmente, con la valoración de la lesión neuronal mediante radiofármacos PET-FDG y, de forma complementaria, con la observación del depósito de amiloide, mediante PET-amiloide.

Así, el trabajo subraya que 'la clave' para que ambos tipos de biomarcadores de imagen PET tengan un impacto sustancial sobre la práctica clínica radica en "limitar su empleo a pacientes cuyo perfil cognitivo haya sido adecuadamente caracterizado".

Avanzan, en este sentido, que el estudio PET de un paciente debe solicitarse cuando se prevea que la información que puede aportar "vaya a modificar la certeza diagnóstica y, por tanto, a facilitar el manejo del paciente". De este modo, destacan, "se podrían evitar tratamientos inútiles, costosos y potencialmente dañinos", además de largos peregrinajes por diferentes consultas. "Facilitaríamos al paciente el acceso a la atención adecuada y a la información necesaria sobre las causas y el pronóstico de su deterioro cognitivo", de modo que se posibilita la programación de su futuro próximo.

Según indica Mario Riverol, neurólogo de la CUN, una de las ventajas del diagnóstico precoz es la predictiva. "Es decir, podemos saber qué pacientes con un deterioro cognitivo ligero tienen un riesgo aumentado de presentar demencia tipo alzhéimer y, por el contrario, quienes tienen un riesgo muy bajo". Por otra parte, hay pacientes que presentan síntomas de demencia en los que pueden establecerse dudas diagnósticas respecto a qué tipo de demencia padece. 

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